jueves, 16 de junio de 2011

ÁFRICA COLONIAL




Esta entrada se refiere sólo a las zonas en cuya denominación aparece el término genérico ‘África’, con la excepción de África del Sur. Para más precisiones sobre territorios, colonias, protectorados o países, será preciso acudir a la entrada correspondiente a cada uno de ellos.


Por otra parte, la referencia al ‘África Occidental española’ irá incluida en la parte 3ª del blog, igual que todas las relativas a dependencias postales de España.

A comienzos del siglo XIX, África era en gran medida un continente cerrado. En los mapas, casi todo el interior aparecía como una mancha blanca, es decir, ‘terra incognita’. Muchas de las escasas indicaciones no eran sino herencia de las ficciones del mapa de Ptolomeo.

Todavía en 1870, la mancha blanca ocupaba todo el centro, en particular la cuenca del río Congo. De hecho, sólo en nuestros días se ha podido superar la tarea, gracias a la cartografía aérea y los satélites artificiales.

Con todo, el aislamiento no se debe exagerar. La penetración araboislámica había integrado en el mundo exterior a una parte del África subsahariana. Más tarde, con los Grandes Descubrimientos de los siglos XV-XVI, las corrientes comerciales penetraron también, a partir del litoral, en casi todas las regiones del continente.

La imposibilidad para los exploradores de penetrar en el interior se debió en gran medida a la actitud de las poblaciones del litoral. En efecto, por desinteresados que fueran los móviles personales de los exploradores, las exploraciones pretendían el acceso directo a mercados, y los habitantes de la costa no querían perder el monopolio de esos contactos.

Así pues, la integración en el mercado mundial dominado por Europa occidental comenzó a través del desarrollo del tráfico transatlántico de esclavos y de las mercancías con que era pagado ese tráfico.

En el siglo XIX, como consecuencia de la Revolución Industrial y de los adelantos técnicos en navegación, se generalizó, aun permaneciendo más o menos clandestinamente  el anterior, un nuevo tipo de intercambios, bajo el signo de la preponderancia británica. Europa, y en primer lugar Gran Bretaña, exportaba sus productos manufacturados y buscaba a cambio productos alimenticios y materias primas exóticas.

No fue en absoluto casual que las grandes exploraciones africanas  comenzaran poco después de la pérdida de las colonias de América del Norte y del hundimiento de la ‘colonia modelo’ en lo que hoy se llama Haití. Era necesario sustituir sus beneficios mediante la explotación de un mercado africano limitado hasta entonces a la exportación de seres humanos.

Después, serían necesarias décadas de pacientes exploraciones y los cambios que se operaron en las estructuras del capitalismo europeo, para que se llegara a la conquista territorial, a la colonización en el pleno sentido del término, que acabaría con los frágiles monopolios de los intermediarios de la costa.

Hacia 1870, Europa todavía no estaba presente más que en algunas factorías costeras, a veces prolongadas por conquistas recientes, pero todavía poco extensas en profundidad, salvo los casos de Argelia y Sudáfrica.

Cuarenta años más tarde,  el reparto se podía considerar concluido. Etiopía y Liberia eran las únicas excepciones. Gran Bretaña y Francia en primer lugar, Alemania, Bélgica (mediante soberano interpuesto hasta 1908), Portugal en menor medida y, por último, con carácter accesorio, Italia y España, se repartían el continente.


La situación se mantuvo sin grandes cambios hasta 1960, cuando estalló el proceso de descolonización que ya se había iniciado tímidamente tras la Segunda Guerra Mundial, en gran parte por las presiones concordantes, aunque no conjuntas, de las dos superpotencias vencedoras en esa contienda.


Políticamente, ese proceso se puede dar por terminado. Otra cuestión, en la que no podemos entrar en un resumen como éste, es la pervivencia del mismo en determinados aspectos  y la sustitución de los antiguos patronos por otros nuevos.
 

ÁFRICA ORIENTAL BRITÁNICA.

El territorio fue colonizado por la British East Africa Company, de carácter semiprivado, desde 1888 hasta 1894. Era una de las llamadas por los británicos "chartered companies", residuo, como ya se dijo en la Introducción, del Antiguo Régimen. Contaban con una carta de privilegio real para explotar, administrar y llevar a cabo servicios públicos, como el postal. 

Después fue protectorado británico (con Uganda) hasta 1922. 


Desde 1903 había asumido la denominación de "protectorado de África Oriental y Uganda".


En 1922 estos sellos son reemplazados por otros con la denominación "Kenya y Uganda".


ÁFRICA ORIENTAL ITALIANA.

De 1938 a 1941, en pleno periodo de apoteosis de la simbología del fascismo, Italia emitió sellos conjuntos para sus colonias de Eritrea, Etiopía y Somalia. Al tratar de estos territorios se determinará el destino posterior de cada uno de ellos, dada la derrota italiana en la Segunda Guerra Mundial.



ÁFRICA PORTUGUESA.

Muy raras veces emitió Portugal sellos conjuntos para todas sus colonias, como sucedió en 1898 con motivo del 4º Centenario del descubrimiento de la ruta de las Indias por Vasco de Gama.


También se pueden citar sellos de beneficencia en 1919 en provecho de las víctimas de la Gran Guerra; sellos tasa utilizados en varias colonias de 1945 a 1952.



ÁFRICA DEL SUR BRITÁNICA.

De nuevo nos tropezamos con un territorio colonizado por una chartered company, detrás de la cual estaba Cecil Rhodes, uno de los más importantes, y depredadores, constructores de lo que fue el Imperio Británico.

Los sellos, que circularon entre 1890 y 1909, llevan pues la leyenda "British South Africa Company". En 1909, no es de extrañar, el territorio adoptaría el nombre de Rhodesia.


ÁFRICA DEL SUROESTE ALEMANA.

Fue el primer establecimiento colonial alemán. Se inició en 1888, fecha relativamente tardía, lo cual no es de sorprender toda vez que a Bismarck le traían bastante sin cuidado las cuestiones coloniales. Es en todo caso la colonia donde la presencia alemana dejó más restos, tanto en la toponimia como en la ascendencia de una parte de la actual población.

Los primeros sellos se emitieron no antes de 1897, constituyendo, como en todas las colonias alemanas, un modelo-tipo que correspondía a dos versiones (la segunda para los valores altos) del yate imperial "Hohenzollern".

Conquistada por británicos y sudafricanos en la Primera Guerra Mundial, se convirtió en un mandato de la Sociedad de Naciones (más tarde de la O.N.U.) encomendado a Sudáfrica. Adoptó entonces el nombre de Suroeste Africano.


ÁFRICA ORIENTAL ALEMANA.

Colonia desde 1888 a 1918, comprendía, en líneas generales, lo que hoy es la parte continental de Tanzania. Invadida por británicos y belgas en 1915, la resistencia alemana resultó más dura que en ninguna de las otras colonias, durando en algunos enclaves hasta el fin de la Gran Guerra en 1918.

Los primeros sellos, del tipo ya indicado, son de 1893; se siguieron emitiendo hasta 1916.


Ocupación británica. De 1917 a 1921 se utilizaron sellos del África Oriental Británica sobrecargados G.E.A. (German East Africa); en 1922 aparecería ya la denominación de Tanganyka para lo que, también en este caso, era un mandato de la SDN. Los territorios de Ruanda y Urundi, en el extremo occidental, fueron administrados por los belgas.



ÁFRICA CENTRAL BRITÁNICA.

Estaba formada por territorios al Oeste y al Sur del lago Nyassa, que en su día fueron considerados suyos por los portugueses, hasta que éstos sufrieron un ultimátum brutal de sus tradicionales protectores ingleses.

Protectorado británico desde 1891, tomaría en 1907 el nombre de Nyassaland (tras la independencia, Malawi).



ÁFRICA ECUATORIAL FRANCESA.

Gobierno general creado en 1910, agrupó postalmente, de 1936 a 1958, fecha en que se abrió el proceso de independencia, las colonias del Congo, Gabón, Ubangui-Chari y Chad. La capital era Brazzaville.


Las colonias que la formaron, hoy países independientes, utilizan hoy sellos con las denominaciones indicadas, salvo Ubangui-Chari, que se ha convertido en República Centroafricana.

Como también ocurre en el África Occidental Francesa, se ha incluido entre los ejemplos uno de los sellos emitidos durante la Segunda Guerra Mundial por la autoproclamada Francia Libre.


ÁFRICA OCCIDENTAL FRANCESA.

El gobierno de París emitió sellos conjuntos para toda la zona de 1944 a 1959. Los territorios que la componían, hoy independientes, emiten sus sellos con las denominaciones de Costa de Marfil, Benin (antiguo Dahomey), Burkina Faso (antiguo Alto Volta), Mali (antiguo Sudán), Mauritania, Níger, Senegal y Guinea.




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