viernes, 13 de enero de 2012

PANAMÁ Y SU CANAL



PANAMÁ América Central
Revisado 11 noviembre 2016

Capital: Panamá
Forma de gobierno: República presidencialista
Independencia (de Colombia): 4 de noviembre de 1903
Superficie: 78.200 Km2 (118º)
Población: 3.705.246 hab (130º) Densidad: 47 hab/Km2
PIB: 21.800 $ (81º)
Miembro de: OEA

Es un país situado en el extremo SE del istmo de América Central, limitando al Norte con el Mar Caribe, al Sur con el Océano Pacífico, al Este con Colombia (225 Km de frontera) y al Oeste con Costa Rica (330 Km). Estrechamente ligado al canal interoceánico del mismo nombre, de inmensa importancia económica y estratégica. Tiene la mayor selva ecuatorial del hemisferio occidental fuera de la cuenca amazónica.

La costa del actual Panamá fue visitada por primera vez por Rodrigo de Bastidas en 1501; también por Colón en su 4º viaje, quien llegó a una bahía en la hoy llamada provincia de Colón, a la que llamó Portobelo.

La primera ciudad en la Tierra Firme del continente americano fue Santa María la Antigua del Darién, fundada por Vasco Núñez de Balboa en 1510; fue la capital del territorio de Castilla del Oro hasta la fundación por Pedrarias Dávila de Panamá en 1519. Pocos años después del traslado, Santa María la Antigua fue abandonada y en 1524 quemada por los indígenas.

Antes de esa fecha, Balboa, movido por relatos de los nativos, organiza una expedición que parte de santa María el 1 de septiembre de 1513, llevando el día 25 al avistamiento del Mar del Sur, del que Balboa toma posesión en nombre de los soberanos de Castilla. Es el descubrimiento más importante después del de América en 1492, y explica por qué Balboa es recordado en la Historia panameña como un personaje fundamental.

La ciudad de Panamá, ya aludida antes, fue la primera ciudad española en la costa del Mar del Sur u Océano Pacífico (nombre éste asignado después, con poco acierto, por Magallanes). Constituyó el punto de partida para las expediciones que llevaron a cabo la exploración y conquista del Perú y demás territorios andinos, así como la de Centroamérica hacia el Norte. Después será el punto de llegada de los cargamentos de oro, plata y otras riquezas que se transportaban por mar desde el Sur.

En 1671 fue atacada por el pirata inglés Henry Morgan, con intenciones de saquearla. El Capitán General Don Juan Pérez de Guzmán, hombre de carácter por lo que se ve, ordenó evacuar la ciudad y volar los depósitos de pólvora, provocando un incendio que la destruyó. Las ruinas se mantienen como Conjunto Monumental Histórico conocido como Panamá la Vieja; la ciudad fue reconstruida en 1673 a 2 Km de distancia.

Volviendo al siglo XVI, simultáneamente a la fundación del primer Panamá, Pedrarias Dávila procedió a la de Nombre de Dios en la costa atlántica. Entre ambos puertos se estableció el Camino Real, ruta por tierra firme que permitía el transbordo entre los dos océanos.

Como resultado de las expediciones hacia Norte y Sur, se produjo un relativo despoblamiento de los asentamientos en el istmo. Panamá se convirtió en sitio de paso de productos en ambas direcciones. Las ferias celebradas en la costa atlántica, primero en Nombre de Dios y, a partir de 1597, en Portobelo, tenían como objetivo abastecer de artículos europeos los mercados americanos y enviar a España los metales preciosos y otros productos procedentes del Perú.

El Camino Real era casi intransitable en la estación lluviosa. En 1569, el Virrey del Perú, D. Francisco de Toledo, ordenó construir un nuevo camino por Cruces, el ‘camino de Cruces’, pueblo hoy bajo las aguas del lago Gatún. El río Chagres representó la posibilidad de constituir una parte fluvial de la ruta transístmica; sobre los proyectos de construir un canal hablaremos más tarde.

El istmo de Panamá perteneció al Virreinato del Perú hasta 1739, cuando una reordenación determinó su adscripción al de Nueva Granada. La introducción de esclavos negros dará lugar a levantamientos y ataques al Camino de Cruces por parte de negros cimarrones. La convivencia entre blancos, criollos, indios y negros dará lugar, ya entonces, a un importante mestizaje. Por supuesto, durante los siglos XVI y XVII, el Istmo fue objeto de frecuentes ataques por parte de piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros.

La independencia de la Corona española se produce el 28 de noviembre de 1821. Los patriotas panameños, tras algunas vacilaciones, toman la decisión de unirse voluntariamente a Nueva Granada (después República de Colombia). El istmo pasó a ser un Departamento de la misma.

En 1846, Nueva Granada firma con EE.UU. el Tratado Mallarino - Bidlack, en el que la primera solicitaba se le garantizara la posesión y soberanía del Istmo, ofreciendo a cambio a los norteamericanos ventajas para el transporte a través del territorio, produciéndose por vez primera la entrada de tropas de EE.UU., lo que abre la puerta a posteriores intervencionismos.

La fiebre del oro de California supuso la llegada de viajeros de todo el mundo, convirtiendo a Panamá en la vía más factible entre el Este y el Oeste del continente americano. El gobierno colombiano, en consecuencia, negoció con EE.UU. la construcción, y posterior administración, de un ferrocarril transístmico. Se inauguró en 1855, y dio lugar a incidentes entre panameños y norteamericanos, el más conocido de los cuales es el de la ‘Tajada de Sandía’ (abril de 1856), con peleas, incendio de instalaciones ferroviarias, intervención de tropas norteamericanas y saldo de 16 muertos gringos y 2 panameños; el 19 de septiembre desembarca un destacamento militar norteamericano para restablecer el orden; es el primer caso de intervención armada.

En 1881 se inician las obras de construcción de un canal por la Compañía francesa de Lesseps; ya se tratará el tema en el segundo apartado. Lo que interesa destacar ahora es que el fracaso de la empresa encadena una serie de acontecimientos que van a llevar a la independencia de Panamá respecto a Colombia. El detonante es la negativa por unanimidad del Senado colombiano a ratificar un Tratado por el que los EE.UU., nuevos promotores de la empresa, adquirirán soberanía, no sólo sobre el Canal, sino sobre una franja de territorio nacional a ambos lados del mismo.

Los hechos se suceden con rapidez, habiendo dos versiones diferentes. Según la primera, oficialista y políticamente correcta, pero muy poco creíble, se insiste en las sublevaciones de los panameños, en ocasiones con declaraciones de independencia, contra Bogotá a lo largo de todo el siglo, presentándolos casi como si fuera una especie de deporte nacional; de acuerdo con ello, el levantamiento de 1903 fue algo espontáneo, natural y completamente lógico; sólo a raíz del mismo vendría el acuerdo con los norteamericanos.

Todo indica que no fue precisamente así. El 3 de noviembre, el general Huertas, que parece saber muy bien lo que tiene que hacer, se pone al frente de las fuerzas, rechaza la autoridad colombiana y, en la tarde del día 4, un ‘gobierno provisional’ proclama la soberanía de la nueva nación. Incluso recuerda la Historia el nombre del acorazado (era el ‘Nashville’) que, llegado oportunamente la víspera al puerto de Colón, impidió el desembarco de fuerzas colombianas.

Dos hombres desempeñaron un papel decisivo: Bunau - Varilla, ingeniero francés encargado de la liquidación de la Compañía francesa, y el Presidente Teddy Roosevelt (cuyos criterios sobre el tipo de política a seguir con los países iberoamericanos eran y son de sobras conocidos). Roosevelt declaró textualmente algunos días después: ‘Yo tomé la zona del canal y dejé al Congreso que discutiese. Pero mientras seguían discutiendo, se hacía el Canal.’

El Tratado Hay - Bunau Varilla se firmó el día 18 de noviembre, catorce días después de la proclamación de la independencia, Establecía:

-- La neutralidad del Canal.
-- La igualdad para todas las banderas.
-- El pago a Panamá de 10 millones $, originariamente destinados a Colombia.
-- La protección a Panamá contra cualquier agresión.

Algunas lenguas viperinas afirmaron que el borrador de la inicial Constitución panameña se redactó, en presencia del ambiguo Sr. Bunau - Varilla, en el despacho de un abogado de Washington.

Por si quedaba alguna duda, en 1922, el Congreso de EE.UU. ratificó el Tratado Thompson - Urrutia, que concedía a Colombia una indemnización de 25 millones de dólares con el objetivo de ‘eliminar todas las desavenencias producidas por los acontecimientos políticos ocurridos en Panamá en 1903’, además de otorgar al estado colombiano el derecho a tránsito gratuito por el Canal para buques de guerra y tropas.

Las controversias políticas sobre la interpretación del Tratado comenzaron muy pronto. El Tratado Arias - Roosevelt de 1936 anula el principio de intervención militar estadounidense en los asuntos internos del estado panameño, eliminando el concepto de ‘país protegido’.

En 1948 se crea la Zona Libre de Colón, como institución autónoma del estado panameño, puerto franco de enorme importancia para la economía del país. El ‘Puente de las Américas’, la estructura que sobre el Canal une por vía terrestre el istmo, es inaugurado el 12 de octubre de 1962.

El 9 de enero de 1964, en un Colegio norteamericano de Balboa, los estudiantes súbditos de EE.UU. se negaron a que ondease la bandera panameña junto con la suya (así se había acordado en 1959, contra la opinión del Pentágono y de la Cámara de Representantes). Se produjo el choque entre los estudiantes de una y otra nacionalidad, y los disturbios se extendieron por toda la ciudad con un balance de 23 muertos y 350 heridos.

El Presidente panameño Chiari rompe relaciones diplomáticas y declara el no reinicio de las mismas hasta que se acuerde abrir negociaciones para un nuevo tratado. Esto inició un largo camino diplomático, entre voces agoreras que desde EE.UU. preconizaban abrir un nuevo canal en otra parte, camino que al fin llevaría al acuerdo fundamental de 1977.

El 11 de octubre de 1968, se produce un golpe de estado que supone el comienzo de una dictadura militar la cual trajo consigo exilios, asesinatos y corrupción durante 21 años. Un año después asume el mando de la Guardia Nacional el general Omar Torrijos. Es él quien, en 1977, firma con el presidente americano Carter el Tratado que establece, a pesar de fuertes repulsas americanas, la entrega del Canal y el cierre de todas las bases militares estadounidenses en territorio panameño, conforme se vayan cumpliendo los plazos convenidos para sucesivas transferencias.

En 1981 muere el general Torrijos en un accidente aéreo cuyas causas todavía se siguen discutiendo. En agosto de 1983 asciende a Comandante en Jefe de la Guardia Nacional el general Manuel Antonio Noriega. Mandó asesinar o hizo desaparecer a opositores que le acusaban de narcotráfico, mientras su segundo en el mando lo consideraba responsable de fraude electoral y de corrupción.

Con todo esto no es de extrañar que se produjeran protestas y manifestaciones por parte de la población, que fueron brutalmente reprimidas. El país cayó en una recesión económica y social durante 1987 y 1988.

En mayo de 1989 son anulados los resultados de las elecciones presidenciales, suspendiéndose la Constitución y asumiendo Noriega el control como jefe de un Gabinete de Guerra, que se la declara a EE.UU. El 20 de diciembre de 1989, el ejército norteamericano invade Panamá, capturando, aunque con métodos poco ortodoxos, al general Noriega, que será llevado ante los tribunales estadounidenses acusado de narcotráfico, lo que marca el fin de la dictadura militar.

Noriega, condenado inicialmente a 40 años de reclusión, vio luego su pena rebajada, y en 2008 es extraditado a Francia para responder del blanqueo de dinero procedente del tráfico de drogas. Los franceses lo condenan a 7 años, pero lo sueltan en diciembre de 2011, extraditándolo a su vez a Panamá, donde estaba condenado en rebeldía por varios homicidios y violación de los derechos humanos, todo lo cual suma 60 años de prisión. Sin embargo, sus abogados creen que, dada la edad del reo (77 años) y su delicado estado de salud, la prisión le será sustituida por arresto domiciliario.

En 1989 se restablece, pues, el orden constitucional. En 1992, tras referéndum, se abolió el ejército, sustituyéndolo por una Guardia especial. El 31 de diciembre de 1999, de acuerdo con lo pactado en su día, la República de Panamá asume el control total del Canal.

En mayo de 2004 gana las elecciones Martín Torrijos Espino, de orientación izquierdista, hijo del general Omar Torrijos. La población, descontenta por el alza de la delincuencia y de los precios, vota en 2009 arrolladoramente en favor de la coalición conservadora dirigida por el empresario Ricardo Martinelli. El éxito de Martinelli en la gestión de sus negocios privados (sobre todo una cadena de supermercados) hizo que se le viese como el hombre que podía promover el crecimiento. En las elecciones de 2014 obtuvo la presidencia Juan Carlos Varela, conservador y antiguo compañero de Martinelli, con el que había reñido.. Dejando aparte asuntos personales, no parece un cambio político significativo.

Según la Constitución, el Presidente de la República es Jefe del Ejecutivo; se trata por tanto de una república presidencialista. El Presidente (como también el Vicepresidente) es elegido por sufragio universal directo para un periodo de 5 años.

Desde el punto de vista geográfico, cabe destacar que el largo espinazo montañoso que recorre el continente americano de Alaska a Tierra de Fuego, se atenúa, sin llegar a desaparecer, en la zona de Panamá. Faltan, eso sí, las altiplanicies que en los restantes países centroamericanos concentran la mayor parte de la población por la suavidad del clima.

Excepto en las tierras más altas, el clima es tropical y muy caluroso durante todo el año. Las precipitaciones son altas, con diferencias entre la vertiente caribeña, donde prácticamente no hay estación seca, y la del Pacífico, donde existe y muy marcada. Los huracanes no son una amenaza, por encontrarse el país fuera de su zona de influencia.

La biodiversidad es notable. Es el primer país de la región en peces (1497 especies), aves (957) y mamíferos, con 229 especies que incluyen endemismos tan peculiares como el mono aullador de Coiba, el agutí y el perezoso pigmeo. Y todo eso sin contar las 229 especies de reptiles y las 10.115 de plantas.

La economía panameña es una de las más sólidas del continente. El crecimiento del PIB ha sido estable, al menos hasta ahora, y avanzó un promedio de 6,3% desde mediados de la década de los noventa hasta comienzos de la de 2010. Es una economía totalmente dolarizada y sin banco central. Su moneda oficial, el balboa, es equivalente al dólar estadounidense que circula legalmente por todo el territorio nacional.

Los ingresos del Canal forman parte importante de su PIB. En términos generales, es una economía centrada en el sector servicios, que se beneficia asimismo de la Zona Franca de Colón, sede de unas 2.000 sociedades y la segunda mayor del mundo. La banca offshore, algunas manufacturas y el abanderamiento de barcos generan empleos e ingresos públicos.

En cuanto al abanderamiento, Panamá tiene matriculados 6.413 barcos, de los que 5.157 son propiedad de extranjeros, constituyendo esta proporción un récord mundial. Destacan Japón (2.372 barcos), China (534), Grecia (379), Corea del Sur (373) y Taiwan (328).

Es uno de los países menos poblados del continente americano. Más del 70% de los panameños habita en zonas urbanas, y la mitad en la capital y su conurbación. Étnicamente, es un país muy diverso, con multitud de orígenes nacionales. Simplificando, el 70% de la población son mestizos; el 14%, mulatos; 10%, blancos; 6%, amerindios, y 1% asiáticos, en su mayoría chinos.

La esperanza de vida es de 74 o 78 años, según se trate de hombres o mujeres. En cuanto a la religión, no existen datos oficiales. El español es la lengua oficial (en 2006, era la lengua materna del 93,1%); otras lenguas indígenas son reconocidas en el sistema educativo de diversas comunidades donde es mayoritaria la población indígena.

Panamá sigue siendo considerado como un país importante en el reembarco de cocaína y en el lavado de dinero, en buena parte procedente del narcotráfico. Sigue siendo considerable la corrupción oficial y, en cuanto a delitos comunes, la seguridad personal deja que desear.


Como consideraciones finales, diremos que la nación se enfrenta con el reto de acabar con la mala reputación resultante de lo antedicho y de ser el principal punto de tránsito de droga e inmigrantes ilegales con destino a EE.UU. Necesita igualmente enderezar sus desigualdades sociales: familias de una élite de ascendencia europea controlan la mayor parte del poder y la riqueza, mientras que aproximadamente el 40% de la población vive por debajo del nivel de pobreza.




EL CANAL DE PANAMÁ

Es una vía de navegación interoceánica entre el Mar Caribe y el Océano Pacífico, que atraviesa el istmo en su parte más estrecha. Desde que fue inaugurado en 1914, ha tenido amplios efectos al acortar tiempo y distancia en la comunicación marítima, dinamizando así el intercambio comercial y económico.

Ya en 1524, el rey Carlos I sugirió excavar un canal que permitiera evitar la larga y peligrosa ruta del Cabo de Hornos. Se realizaron proyectos desde 1529, pero el nivel tecnológico de la época los hacían imposibles.

El científico alemán Humboldt resucita la idea a principios del XIX. Entre 1850 y 1875 se llevaron a cabo muchos estudios, dudándose entre dos caminos: a través de Panamá (entonces Colombia), o por Nicaragua, aprovechándose el sistema lacustre de esta última zona.

En 1879, el francés Ferdinand de Lesseps, que había completado con éxito la excavación del Canal de Suez, presentó un proyecto para realizar las obras en Panamá, que se aceptó. Se estimó el coste en 600 millones de francos y, para recaudar los fondos, se constituyó la ‘Compañía Universal del Canal Interoceánico de Panamá’.

Las obras comenzaron en 1881, enfrentándose al terreno accidentado y a la malaria y fiebre amarilla, que ocasionaron tremenda mortandad entre la mano de obra. Pretendía hacer su canal a nivel, como el de Suez, sin contar con el imponente obstáculo natural de la Sierra de la Culebra, próxima a la costa atlántica. Lesseps, para obtener más fondos, hizo un llamamiento a los inversores a través de hombres de negocios poco escrupulosos, que sobornaron a la prensa y acudieron a la corrupción para conseguir fondos públicos. La empresa empezó a tener mala fama.

Con demasiado retraso, Lesseps tuvo en cuenta el criterio de Eiffel sobre la necesidad de construir esclusas. En 1882, un terremoto obligó a interrumpir los trabajos durante algún tiempo, lo que motivó en París la bajada de las acciones.

En 1886, cuando Lesseps estaba satisfecho de la marcha de la obra, una serie de intrigas en los círculos bursátiles de la capital francesa afectaron a la opinión pública, con lo que en 1888 las arcas estaban vacías, y la quiebra llegó el 4 de febrero de 1889.

Entra entonces en escena un proteico personaje, Philippe - Jean Bunau - Varilla, a la sazón jefe de las obras, que empezó a tratar con los norteamericanos.

Éstos habían visto con distanciamiento y desconfianza la obra de Lesseps. Preferían la vía de Nicaragua, que de hecho fue votada en enero de 1902 en la Cámara de Representantes. Pero en mayo del mismo año tuvo lugar la catastrófica erupción del Monte Pelado en la Martinica; los americanos, inquietos, se inclinaron sobre los mapas descubriendo que Nicaragua era zona volcánica, y, por si fuera poco, el gobierno nicaragüense tuvo la poca oportuna ocurrencia de emitir un sello con la imagen del volcán Momotombo, coronado por un hermoso penacho de humo; un ejemplar del sello llegó pronto a manos de cada uno de los senadores. En el mismo año, por la Ley Spooner, los americanos acuerdan reanudar las obras interrumpidas por la empresa francesa; ésta pidió 109 millones de dólares por ceder sus derechos, pero tuvo que conformarse con 40.

Lo que sucedió a continuación ya lo sabemos; nos limitaremos a recordar los hitos principales: en agosto de 1903, negativa del Senado colombiano a la cesión de territorio nacional. Noviembre de 1903: rápida sublevación y proclamación de independencia de Panamá. En el mismo noviembre, Bunau - Varilla, en nombre del nuevo gobierno, firma con EE.UU. el acuerdo de marras sin hacer ascos a la cesión de soberanía. En 1904, se reabren las obras.

La obra de ingeniería sería terminada en 1914, utilizando tecnología avanzada para la época, como motores eléctricos para mover las compuertas de las esclusas, movilización de las toneladas de material excavado por vía férrea y la construcción del lago Gatún, el lago artificial mayor del mundo hasta esa época. Los aspectos sanitarios fueron considerados relevantes, al haber sido uno de los motivos del fracaso de la empresa francesa. El saneamiento y fumigación de las áreas, así como la reconstrucción de acueductos y redes de alcantarillado en Panamá y Colón fueron decisivos. Los cálculos de Lesseps suponían la extracción de 75 millones m3 de tierra; cuando se terminaron las obras, se había extraído la alucinante cantidad de más de 183 millones.

El 15 de agosto de 1914, el vapor ‘Ancón’ inauguró oficialmente el Canal. Mide 80 Km de longitud, con profundidad de 12,8 m en el Atlántico y 13,7 en el Pacífico. La anchura oscila entre 91 y 300 m. Posee dos puertos terminales, 3 juegos de esclusas gemelas y el lago artificial de Gatún, que cubre 425 Km2 y se formó represando el cauce del río Chagres, ya utilizado en la época española. En 1963 pudo iniciar operaciones durante las 24 horas, al instalarse un nuevo alumbrado en las esclusas y en algún punto clave.

Como ya sabemos, la República de Panamá asumió la responsabilidad total de la administración, funcionamiento y mantenimiento del Canal, al mediodía del 31 de diciembre de 1999, como culminación del Acuerdo de 1977. A partir de entonces, las tareas referentes al mismo están encomendadas a un organismo Autónomo, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Según la vigente Constitución panameña, el Canal es un patrimonio inalienable de la Nación, que no puede ser vendido, ni cedido, ni hipotecado ni de ningún otro modo gravado o enajenado.

Su ampliación se anunció el 24 de abril de 2006, basada en la construcción de nuevas esclusas, cada una con tres cámaras, en nuevos canales de acceso más amplios y en el ensanchamiento de los ya existentes, así como en la profundización del cauce. Se trata de hacer posible el paso de buques tamaño Post - Panamax, que actualmente no pueden cruzarlo. Se hizo un referéndum sobre el proyecto de ampliación, con abstención del 57% del electorado; los votos fueron afirmativos en un 76,83% y negativos en un 21,76%. Las obras comenzaron el 3 de septiembre de 2007 y se ha inaugurado el canal ya ampliado el 26 de junio de 2016.

La mayor parte del tráfico se desplaza entre la costa atlántica de EE.UU. y el Extremo Oriente, siendo EE.UU y China los proincipales usuarios. No hay que olvidar, sin embargo, que países vecinos de Centro y Sudamérica dependen de él mucho más, proporcionalmente, para incrementar su comercio. El tiempo medio de permanencia de un barco en aguas del Canal sigue siendo inferior a 24 horas.

El mayor peaje normal fue de 317.142 $, pagado el 7 de marzo de 2008 por el carguero MSC Fabienne. El más bajo lo pagó en1928 Richard Halliburton: 0,36 $ por pasarlo nadando; tardó 10 días en total. La tarifa promedio era de 54.000 $, pero, el día de la apertura del canal ampliado. se llegó a 575.545 $, y después de ampliado varias veces.

Debido al congestionamiento, la ACP implantó un servicio de reservas, con cupos de tránsito para un máximo de 24 buques que deseen tener garantizada una fecha y una duración de 8 horas o menos. Las reservas están disponibles por Internet, previo pago de su importe. Pero hay un cupo nº 25 que se asigna por subasta al mejor postor; hay barco que con este sistema se saltó una fila de 90 navíos evitando una demora de 7 días.


LA ANTIGUA ‘ZONA DEL CANAL’


Fue un ‘territorio no organizado’ de los EE.UU., que consistía en el Canal de Panamá, tierras y aguas circundantes. Tenía un área de 1,432 Km2 y se extendía a 8,1 Km a cada lado del cauce, dejando fuera en su totalidad las ciudades de Panamá y Colón. Las fronteras, creadas en 1903, dividían el país en dos partes.

Duró hasta 1979. Este año se convirtió en las llamadas ‘Áreas revertidas’, de control conjunto, que fueron siendo transferidas a la República de Panamá.

Mientras existió, la Zona fue utilizada primordialmente para usos militares; sin embargo, unos 3.000 civiles norteamericanos residían allí permanentemente. En la actualidad, el territorio se usa para fines comerciales, industriales y turísticos.

El canal estaba operado por la Panama Canal Company, empresa propiedad al 100% del gobierno de EE.UU. Era como una compañía colonial que actuaba con criterios de segregación social: el Gold Roll lo componían norteamericanos con puestos importantes; el Silver Roll, trabajadores o subalternos, panameños o de otras nacionalidades. Todos trabajaban para la Compañía, no había tiendas independientes, de forma que todo tenía que ser vendido y comprado en las tiendas de la Compañía.

La Zona contaba con su propia fuerza policial, tribunales y jueces, servicios propios de teléfono, electricidad y agua potable, bomberos, hospitales, granjas y centros de enseñanza segregados entre blancos y no blancos, así como lugares de diversión y 4 campos de golf.

El Jefe de la Compañía, que era además Gobernador de la Zona, pertenecía al Cuerpo de Ingenieros del ejército norteamericano. No había casas con dueños propios; todas eran asignadas y arrendadas por la Compañía.

Se emitieron sellos para la Zona, los primeros ya en 1904. Al principio, se trató de sellos americanos con sobrecarga; después, sellos específicos con la leyenda ‘Canal Zone Postage’ o, más adelante, ‘Canal Zone’.

El último se emitió el 25 de octubre de 1978; después, Panamá se hizo cargo del servicio postal.

jueves, 5 de enero de 2012

MARTINICA. GUADALUPE. GUAYANA FRANCESA.

Históricamente, las Pequeñas Antillas fueron de escaso interés para España, que sólo se detuvo en las Mayores. Las demás las descubrió, las cartografió, las bautizó y pasó de largo. Los intereses españoles se centraban en otras partes, y, no muchos años después del Descubrimiento, el Caribe (con la excepción de Cuba) era poco más que zona de paso para las bien protegidas flotas de Indias. En cualquier caso, nunca hubiera tenido España ni hombres ni barcos para ocuparse de tan gran número de pequeñas islas.

Más tarde, en el siglo XVII, aparecieron, primero los piratas, filibusteros y corsarios de toda laya (que ya habían asomado en la centuria anterior); después, grupos de colonos, ordinariamente por cuenta de alguna de las ‘Compañías de Indias’ que surgieron como setas en diversos países; luego, bajo dependencia directa del Estado, que envió sus funcionarios.

Había tantas islas, que varias potencias pudieron servirse ‘ad libitum’, sin perjuicio de luchar también entre ellas. Los ingleses se llevaron la parte del león, pero franceses y neerlandeses hicieron igualmente lo que pudieron.

Siglos más tarde, cuando, a partir de 1945, comenzaron a soplar los vientos de la descolonización, cada una de las potencias (en rigor habría que añadir los EEUU) buscó su camino para maquillar los restos de sus posesiones, antaño coloniales, llegando en algunos casos a soluciones tan imaginativas como complejas. Y en eso estamos aún.

Se recogen en esta entrada las zonas de actual presencia política francesa en el Caribe, pero incluyendo también, por razones de proximidad geográfica, la Guayana.


MARTINICA

Cuenta con 1.100 Km2, lo que la sitúa en tercer lugar por extensión entre las Pequeñas Antillas, tras Trinidad y Guadalupe. Es isla de origen volcánico, culminando en el Monte Pelado (1.397 m). Como ocurre en toda la región, el riesgo de seísmos y erupciones es fuerte.

El Norte constituye la parte de la isla más montañosa y salvaje, cubierta por selva tropical. La zona Sur, menos accidentada y más seca, agrupa la mayoría de las instalaciones turísticas. La costa atlántica está bordeada por un arrecife coralino, hoy muy degradado por la polución de origen industrial.

En el siglo XV estaba habitada por indios caribes, que habían sustituido a poblaciones anteriores. Se supone que la descubrió Colón en 1502, en su 4º viaje, si bien algunos atribuyen el descubrimiento a Ojeda, en su viaje de 1499/1500. En cualquier caso, consta que fue Colón quien escogió el nombre.

A los españoles no les interesa el establecimiento. En la época subsiguiente, holandeses, ingleses y franceses tocan esporádicamente en la isla para hacer aguada, reavituallarse y practicar algún trueque con los indios.

En 1635, el filibustero Belain d´Esnambouc desembarca con 150 colonos franceses por cuenta de la Corona de Francia y de la Compagnie des Iles d´Amérique. En 1640 comienza a funcionar el primer molino de azúcar. Arruinada la Compañía en 1650, la Corona adquiere la plenitud de derechos. Ya en 1636 aparecen los primeros esclavos negros, comprados a los holandeses que huían del Brasil, expulsados por los portugueses. Desde 1644, la trata aumenta sin cesar. Se utilizará asimismo como mano de obra a los ‘engagés’, que llegaban de la metrópoli con un contrato de 3 años; si sobrevivían al trabajo, tan duro como el de los esclavos, recibían un lote de tierras, convirtiéndose en pequeños plantadores.

En 1658 estalla la guerra contra los indios caribes, con clara voluntad de masacrarlos y ‘limpiar’ la isla. Entonces, en una primera fase predominará el cultivo del tabaco, muy apreciado en la metrópoli, sobre la caña de azúcar.

Son dos cultivos que suponen substratos sociales diferentes. El tabaco necesita poca inversión de capital, pudiéndose cultivar por pequeños colonos. La caña exige propiedades bastante más extensas y, sobre todo, consume esclavos jóvenes, que rápidamente se agotan por el trabajo intensivo y han de ser repuestos, con la inversión correspondiente, lo que da lugar a más y más importaciones.

Luis XIV, desde 1671, favorece claramente la caña en detrimento del tabaco, fuertemente castigado desde el punto de vista fiscal. Se considera que algo tiene que ver el hecho de que, en 1669, el rey ha conocido a la que será primero su amante y más tarde su esposa morganática, Madame de Maintenon, que había pasado su infancia en la Martinica.

Además, el rey suprime el monopolio de la trata de que disfrutaba la Compañía de las Indias Occidentales, con lo que surgen multitud de ‘empresas’. Entre 1676 y 1700, el número de esclavos se sextuplica. El ‘Código Negro’ de 1685 pone trabas al mestizaje y reglamenta la tortura de los esclavos.

El gobierno revolucionario no pudo llegar a gobernar en la isla, pues la abolición de la esclavitud en 1794 provocó una rebelión de los plantadores apoyada militarmente por los ingleses. En el Tratado de Amiens de 1802, Napoleón recuperó la isla, pero restableció la esclavitud, que no sería suprimida de forma definitiva sino por la Segunda República en 1848.

Esto dará lugar, en la segunda mitad del siglo, a nuevas inmigraciones que sustituyan a los esclavos: 25.509 indios de la India, 10.521 de África y 978 chinos. También algunos centenares de europeos, bastantes procedentes de Madeira. Comienza tímidamente el mestizaje, iniciado por los chinos, que, por lo demás, abandonan rápidamente los campos de caña para dedicarse al comercio.

El 8 de mayo de 1902 tiene lugar la famosa erupción del Monte Pelado, que ha dado nombre a un tipo de erupciones, las peleanas, poco frecuentes pero especialmente mortíferas.

La lava es tan densa que se solidifica formando un pitón (que posteriormente podrá quedar destruido por la erosión), el cual tapona el cráter, escapándose por las fisuras nubes de gases ardientes que se desplazan a notable velocidad. En este caso, la nube mató a los 30.000 habitantes de Saint-Pierre y alrededores, con un único superviviente: un preso protegido por el grosor de las paredes de la celda. El 30 de agosto, otra nube mató a 1.300 más en Morne Rouge.

La situación fue miserable durante la Segunda Guerra Mundial, por la escasez ligada al aislamiento. En 1946, se promulga la Ley de conversión en Departamento, pero sólo en1996 obtendrán los martiniqueses una igualdad total en campos tales como las ayudas sociales.

Desde 1959 hay revueltas en varias ocasiones con muertos causados por los disparos de las fuerzas de orden público. Desde 1962 existen movimientos anticolonialistas minoritarios, pero en 1998 un independentista es elegido presidente del Consejo Regional.

El resultado de un referéndum celebrado en 2010 da lugar a que se tramite, a lo largo de 2011, un cambio institucional, que supondrá el establecimiento de un estatuto de ‘Colectividad’, con más autonomía que la que tiene un Departamento. La minoría independentista roza el 20% del electorado.

En cuanto a la economía, la banana es el primer producto agrícola de exportación (57,8% de la producción agrícola), aunque sólo ocupa el 20,3% de la superficie útil. El ron representó en 2005 el 23% del valor añadido agroalimentario. La caña de azúcar ocupa el 13,7% de la superficie agrícola, con tendencia a aumentar. Hay turismo, pero menos importante que en Guadalupe.
Martinica goza de una franquicia fiscal a fin de atraer inversiones y actividades económicas.

La capital es Fort-de-France. Según estimación de 2009, la isla tiene una población de 402.000 habitantes; de ellos, 80% son negros y mestizos; el 15%, afro-hindúes; el 5%, de origen europeo. Existe un fuerte mestizaje. Como peculiaridad, la proporción de familias monoparentales se eleva al 38,3%.

Se emitieron sellos para Martinica desde 1886 hasta su conversión en Departamento en 1946, sin perjuicio de que pueda volver a contar con ellos en el futuro como ‘Colectividad de Ultramar’.

Como dato curioso, antes de dejar la isla parece procedente hacer referencia a su más célebre hija. María Josefina Rosa Tascher de la Pagerie (1763 – 1814), conocida como Josefina de Beauharnais, de familia de plantadores más bien modestos pertenecientes a la pequeña nobleza. Nació en la isla y permaneció en ella hasta 1780, cuando fue a París a contraer su primer matrimonio con el vizconde Alejandro de Beauharnais, del cual tuvo dos hijos, Eugenio y Hortensia, antes de la separación judicial que tuvo lugar en 1783. Josefina volvió a residir en Martinica hasta 1791.

Su marido, que se adhirió a las ideas revolucionarias y ocupó puestos importantes, sobre todo militares, acabó guillotinado en el periodo álgido del Terror, sólo cinco días antes de que terminase al caer Robespierre. Josefina, que también estuvo presa por esas fechas, acabaría contrayendo segundo matrimonio con el general Bonaparte en 1796, lo que la llevaría a convertirse en Emperatriz de Francia, dignidad que mantuvo hasta 1810, cuando Napoleón se divorció de ella por la falta de descendencia, aunque permanecieron en buenos términos.

El Emperador favoreció la carrera de Eugenio de Beauharnais, fruto, como hemos visto, del primer matrimonio e hijo adoptivo suyo. A través de Eugenio y de su descendencia, Josefina es ascendiente directa de varias Casas reales y, concretamente, de la reina Federica de Grecia, madre de la actual reina de España.


GUADALUPE

Situada igualmente en las Pequeñas Antillas, pero más al Norte, Guadalupe se compone de dos islas principales, Grande-Terre y Basse-Terre. Varias islas menores vecinas dependen administrativamente de ella. La superficie total es de 1.434 Km2. Las dos principales, hoy unidas por un puente, tienen entre ellas un brazo de mar de no más de 200 metros de anchura.

La Basse-Terre, al Oeste, es montañosa y está recubierta por una selva tropical muy densa, con abundantes ríos y cascadas. De origen volcánico, su mayor altura es el volcán de la Soufrière (en actividad), con 1.467 metros.

La Grande-Terre, al Este, es llana y árida. Su carácter calizo es la causa de la escasez de agua, que ha de ser llevada por canalizaciones desde la otra isla. En su litoral meridional, de playas de arena blanca protegidas por un arrecife coralino, se concentran las grandes estaciones turísticas.

El clima, como en Martinica, es tropical moderado por la influencia de los alisios, con una estación seca de enero a junio, y una húmeda de julio a diciembre. La temperatura media anual es de 27ºC, y la media del agua del mar, 28ºC.

Poblada por indios caribes, fue descubierta y bautizada por Colón en su 2º viaje. Los franceses toman posesión en 1635, en nombre de la ‘Compañía francesa de las Islas de América’. Tras una guerra de seis años, para 1641 ya han masacrado a la población indígena; los escasos supervivientes son enviados a Dominica.

La población aumenta rápidamente y se desarrolla la esclavitud. En 1656, hay 3.000 esclavos para una población total de 15.000 personas.

En general, la evolución es similar a lo ya expuesto para Martinica, no siendo precisas las reiteraciones. Señalemos sin embargo que el desarrollo de la población esclava y, por ende, el de las grandes plantaciones de caña, es menor que en Martinica, lo que explica que, cuando llega la Revolución, el gobierno metropolitano sí logra imponerse en la isla, aunque con métodos bastante salvajes.

En 1802, el Primer Cónsul Bonaparte intenta expulsar del ejército que guarnece la isla a los oficiales negros que habían sido admitidos cuando se abolió la esclavitud por la Convención. Se produce una revuelta tal, que para sofocarla es preciso el envío de un ejército de 4.000 hombres; la mayor parte de los insurgentes prefiere al final suicidarse a rendirse.

Durante todo el periodo, los ingleses desembarcan varias veces en la isla, restituida de forma definitiva a Francia en 1816. En 1837 aparecen las primeras instituciones municipales. En 1946, se convierte en un Departamento de Ultramar que entonces integra también las islas de San Bartolomé y la parte francesa de la de San Martín.

En 1952 y en 1967, se producen huelgas y revueltas con saldo de muertos. Nueva oleada de huelgas en 2009, que indican un grave malestar social. En consecuencia, París abre un complicado proceso constitucional que, a la postre, no conducirá a la autonomía, pues en 2010 los isleños manifiestan en referéndum, aunque con escaso margen, su deseo de seguir como Departamento, con ciertas modificaciones administrativas.

Por otra parte, situada en una región muy expuesta a ello, la isla sufre daños graves por ciclones en 1989 y varias veces a lo largo de 1995.

Existe en Guadalupe una cierta contradicción. Por una parte, se gestiona en 1993 su clasificación por la UNESCO como ‘Reserva de la Biosfera’, por su belleza y paisajes naturales; es el Departamento de Ultramar con más espacios protegidos, incluso con un Parque Nacional.

Por otra, los vertidos de pesticidas y otros productos químicos han creado un problema muy grave de contaminación de acuíferos y de aguas territoriales, cuya resolución, dada la persistencia de tales sustancias, va para largo; ello hasta el extremo de que las autoridades se han visto obligadas a dictar normas draconianas sobre pesca, recogida de crustáceos y control de alimentos consumibles, algunos vegetales inclusive. Hasta en los arrecifes ha sido preciso marcar zonas para proteger, no ya a los arrecifes, que eso es normal, sino a los turistas.

Económicamente la isla es fuertemente deficitaria: altas tasas de paro y exportaciones muy escasas en comparación con las importaciones. La agricultura (caña de azúcar, bananas, melones, café, vainilla, cítricos, etc.) fue antaño el motor económico, pero hoy día no sobrevive sino gracias a subvenciones. Cada año, Guadalupe debe importar más de 1.000 Tm de fruta y verduras.

Las escasas industrias (que proporcionan el 6,5% del empleo) pertenecen al sector agroalimentario. El turismo es el único sector que conserva un cierto dinamismo y tiende a crecer; el 92% de los turistas procede de Francia. Por supuesto, Guadalupe disfruta de las mismas exenciones fiscales que Martinica.

La capital es Basse-Terre. La población (según estimación de 2008) es de 401.784 habitantes. Aunque el crecimiento demográfico en los últimos años ha sido inferior a la media nacional, la densidad es alta: 247hab/Km2. Como 1/3 de las tierras están consagradas a la agricultura y las zonas montañosas no son habitables, hay dificultades para la construcción y alojamiento. A caballo sobre las dos islas, donde las une el puente, la aglomeración de Point-à-Pitre agrupa a 1/3 de la población.

72% son afrocaribeños; 14%, caribeños hindúes; 9% de origen europeo. La tendencia política general es a la izquierda.

Se emitieron sellos para Guadalupe desde 1884 hasta su conversión en Departamento en 1946.


SAN MARTÍN Y SAN BARTOLOMÉ

Fueron hasta fecha reciente meras dependencias de Guadalupe. A raíz de los cambios institucionales ya indicados, una y otra, a diferencia de Guadalupe, prefirieron en referéndum decantarse por la autonomía.

En consecuencia, desde el 15 de julio de 2007, constituyen sendas Colectividades de Ultramar.

Están situadas al NO de Guadalupe, ya cerca del extremo septentrional de las Pequeñas Antillas. Debe quedar claro que, al referirnos a San Martín, lo hacemos solamente a la mitad septentrional bajo soberanía francesa. La mitad meridional (Sint Maartens) forma parte del Reino de los Países Bajos.

Hasta el momento actual (enero de 2012) no consta que se hayan emitido sellos específicos para ellas, pese a su nueva condición.


GUAYANA FRANCESA

Se ubica en la costa norte de América del Sur, entre Brasil y Surinam (antiguamente llamada Guayana holandesa), limitando al N con el Océano Atlántico. Su superficie es comparable a la de Portugal. Cubierta por densa selva ecuatorial, sólo un 5% del territorio puede considerarse habitado. De las muchas corrientes fluviales, la más importante es el río Moroni.

Colón, en agosto de 1498, durante su 3º viaje, navega por primera vez a lo largo de la costa. Así también, en 1500, Vicente Yáñez Pinzón navegará costeando desde el delta del Amazonas hasta la desembocadura del Orinoco.

Durante el siglo XVII, se dan variados y frustrados intentos de colonización por parte de ingleses, franceses y neerlandeses, que se expulsan unos a otros. Se inicia la importación de esclavos africanos.

En el Tratado de Utrecht de 1713, se establece el río Maroni como frontera oeste de la colonia francesa, abandonando a los portugueses el resto de la cuenca amazónica. Sin embargo, la dificultad de fijar las fronteras dará lugar a disputas con Portugal (y a continuación con el Brasil) concretadas en la instalación de puestos militares, misiones religiosas y almacenes de venta. El conflicto durará hasta el comienzo del siglo XX.

En 1762, la expulsión de los jesuitas por Choiseul, ministro de Luis XV, hará desaparecer un valioso elemento civilizador. Se trata de compensar mediante el envío de colonos por millares, política que fracasa al no haberse hecho preparativos para acogerlos. En 1764, una nueva campaña de propaganda lleva al desembarco de otros 15.000 franceses (de ellos 12.000 alsacianos) en plena estación de las lluvias; en un año morirán unos 12.000 por disentería, fiebre amarilla y paludismo; unas 60 familias supervivientes se refugiarán en un archipiélago costero antes de regresar a Francia.

A partir de 1792, el gobierno revolucionario escoge Cayena como lugar de deportación de sacerdotes refractarios y enemigos políticos, interesante preludio de lo que vendrá después; este primer ensayo se mantuvo hasta 1805.

En 1802, el Consulado restablece de forma disimulada la esclavitud abolida en 1794. Una parte de la población negra huye a la selva, privando de mano de obra a la economía. Se les llamará ‘marrons’, y se establecen en la ribera de un río que de ellos tomará el nombre de Maroni. Todavía hoy constituyen un grupo diferenciado y especializado en los cruces fluviales con piragua.

Tras el final de las guerras napoleónicas se da un periodo de prosperidad gracias a la esclavitud y a la puesta en marcha de un plan de desarrollo; pero la abolición definitiva de aquélla en 1848 (abolición que afecta a cerca de 13.000 personas de las 19.000 entonces residentes) provocará una crisis económica.

Para resolverla, Napoleón III establece en 1852 los presidios con trabajos forzados; la pérdida de vidas entre los presos, enviados a los lugares más retirados e insalubres, es enorme. Paralelamente, se contratan desde 1853 trabajadores originarios de India y China.

El distrito de Saint Laurent-du-Maroni pasa a ser el centro administrativo de las colonias de penados, a las que serán enviados en total unos 90.000 hombres y 2.000 mujeres. Más de la tercera parte morirá allí. La corrupción y la desigualdad son las bases de la organización social penitenciaria.

En 1855 se descubren ricos filones auríferos en la zona del río Inini, afluente del alto Maroni. Se produce una fiebre del oro que durará hasta la Segunda Guerra Mundial y atraerá inmigrantes de las Antillas.

A partir de 1861, Francia y los Países Bajos (dueños entonces del actual Surinam) se disputan el territorio aurífero. Un arbitraje del zar en 1891 es más bien favorable a los Países Bajos, pero será parcialmente rectificado en 1935 por un nuevo acuerdo franco-neerlandés.

En 1900 termina la disputa fronteriza con Brasil por un arbitraje suizo que causa indignación en Francia, la cual debe aguantarse por no estar en condiciones de promover un conflicto. Por esos mismos años comienza la instalación de libaneses y chinos, mientras que la población amerindia, diezmada, no llega más que a 1.500 personas.

Los años 1910 a 1930 marcan el punto álgido de la fiebre del oro, con más de 10.000 buscadores, lo que supuso un aumento del comercio y el declive de las grandes plantaciones.

A partir de 1923 se inicia en Francia una vasta campaña de opinión sobre el tema de los forzados, que acabará desembocando en la Ley de 1938 suprimiendo el sistema, la cual no tendrá efectividad hasta después de la guerra. De hecho, el último preso deja la Guayana el 1 de abril de 1953. La supresión supone de momento un retroceso económico y un despoblamiento.

Durante la guerra y a su final, la situación de hambre y enfermedad es deplorable, lo que obligará, al final del conflicto, a tomar medidas sanitarias importantes. En 1946 se produce la conversión en Departamento de Ultramar, pero el despegue resulta difícil a causa de los costes de producción muy elevados y de una balanza comercial muy deficitaria. En 1961, la Guayana sólo cuenta con 33.000 habitantes.

En 1964 se produce un cambio de signo: desaparecido Colomb-Bechar en Argelia, de Gaulle toma la decisión de establecer en la Guayana el nuevo centro espacial francés. Éste, andando el tiempo, crecerá y se convertirá de hecho en el centro espacial de la Unión Europea, lo que ha dado nueva vida al territorio, aumentando el nivel de riqueza (supone un 25% del PIB) y dando lugar a corrientes de inmigración.

Pese a ello, su PIB es considerablemente inferior al de la Francia metropolitana. Depende de la importación de comida y energía, y se beneficia de los fondos estructurales de la UE.
El turismo prácticamente no existe, y las comunicaciones, casi tampoco. Para penetrar en el interior, es preciso la piragua o la motora.

La población se concentra casi totalmente en la costa. Se estima que la actual es de 260.000 habitantes (60% criollos y poco más del 10%, franceses de Europa). Son numerosos los inmigrantes brasileños, que proporcionan mano de obra para los trabajos de extracción del oro, construcción y sector servicios. Los amerindios son unos 9.000, viviendo la mayoría de ellos en ‘zonas protegidas’ con acceso estrictamente reglamentado.

Se emitieron sellos para la Guayana francesa desde 1886 hasta su conversión en Departamento en 1946.


Territorio del Inini



Ya se ha hablado de la importancia de esa zona en relación con la minería del oro. Entre 1932 y 1947 contó con sellos propios, que eran los de Guayana con la sobrecarga correspondiente.